sábado, 25 de agosto de 2018

El nuevo impuesto en la crisis: rematar los bienes


En la actualidad se ha hecho común, las personas que deciden irse del país necesitan dinero, y por ello buscan recuperar el dinero que invirtieron en su inmueble cuando en algún momento pudieron pagarlo. Sin embargo, esto no se logra con éxito pues debido a la crisis de devaluación al cambio de la moneda los precios terminan desplomándose.

Teniendo una mínima demanda y una oferta marcada constantemente por el recambio se ponen en la mesa 2 caminos; uno el cerrar “por los momentos” o el de rematar todo “a precio de gallina flaca” viendo como lo que antes tuvieron como una inversión no resulto bien.

Aun en 2015 para una persona con 2 sueldos mínimos y un crédito que pidieran al banco era posible adquirir un bien inmueble, de hecho aún podían llevarse a cabo construcciones y amoblar una casa sin lujos. Ahora, es más común ver como familias terminan casi regalando lo que adquirieron y construyeron con gran esfuerzo, ya que prefieren lograr tener algo de dinero en moneda sólida que esperar a que sus bienes no tengan ningún valor.